A veces
me da miedo lo raro que te quiero.
A
veces, me dueles tan poco que ya ni te siento.
Y a
veces, lloro por ya no quererte.
Si
teníamos el mundo sometido a nuestra locura, cómo puede ser que ahora al
cruzarnos ni nos paremos a saludar. Si antes, al único que parábamos era al
tiempo para desordenarlo como nos daba la gana.
Igual el
rencor vino a vernos cuando menos lo esperábamos y acabó por destruirnos. O
igual, nosotros no fuimos lo suficientemente valientes como para echarlo antes de
que fuese demasiado tarde.
Pero lo
fue.
Y
cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos en el olvido.
Ahora
cuando te miro, te sigo queriendo. Porque sigo viendo en tus ojos al que sí, al
que me tienta, al que sigue encerrado en una cárcel de la que es imposible
salir.
Ahora cuando me miras…. Qué digo, si ya ni me miras. Ni me piensas, ni
me existes. Ahora me tienes escondida en algún rincón de tu mente para no
recordarme, para no quererme, para olvidarme.
A veces
me da miedo lo raro que me quieres.
A
veces, te duelo tan poco que ya ni me sientes.
Y a
veces, lloro por ya no tenerte.
1 comentario:
Es increíble todo lo que me haces sentir con cada cosa que escribes, gracias de verdad por hacerme sentir tanto con "tan poco". No pares de escribir nunca por favor.
Publicar un comentario