Sé que es tarde, demasiado tarde, pero llamaba para
disculparme. Lo que pasó sé que no tiene disculpa que valga, pero me quedo más
tranquila explicándome.
No sé por qué actué como lo hice. Supongo que tenía miedo.
Miedo de ti y de perderte por completo y parece que al final, lo hice tan mal
que perdí hasta nuestros recuerdos. Lo único que intentaba era acabar bien, era...
no sé, decirte por última vez que te quería. Sé que siempre lo has sabido, pero
me quedaba más tranquila diciéndotelo. Y sé también que nunca me has querido
escuchar por cobardía. No sé a qué ha venido tanta debilidad, si había
confianza de sobra hasta para decir adiós, incluso hasta para decir adiós para
siempre.
No sé, la verdad es que no sé qué pasó por tu cabeza, pero
bueno, ahora que estás tú tan lejos y estás bien y yo también, quería intentar
por última vez disculparme. No importa nada ya, pero, en fin, si nos volvemos a
ver espero poder saludarte y preguntarte qué tal o lo que sea. No sé. Ya sabes
que yo siempre he esperado una disculpa por tu parte de verdad y una
conversación para aclarar las cosas, aunque supongo que ya es tarde.
Espero que respondas a este mensaje o, al menos, que lo
escuches.
Un beso y da recuerdos."