miércoles, 26 de octubre de 2011

Siento, luego existo.

Nadie lo entiende, es una locura. Todo el mundo va al norte, cuando el calor está en el sur. Los pájaros, emigran a los lugares más oscuros y friós del mundo. Las sonrisas que deberían estar reinando las ciudades, están en zulos secuestrados por la nostalgia. Ha dejado de llover y, estamos en pleno diciembre. El sol ya no sale, la función se ha acabado y las lucen están apagadas. Y ella no brilla más. El mundo se ha dado la vuelta por completo, ella sigue bailando sola, ella quiere salir de la fiesta, del ruido, de los problemas que huelen a humo, de ese antro...
Y voy a ir a buscarla con mi coche rojo, la voy a dar la mano y nos vamos a ir al cielo, a bailar. Porque aunque ahora parezca que no, es fácil salir de ese lugar. Y, con un simple CHÁS puedes hacer desaparecer un año entero de problemas y con un simple abrazo puedes sonreir.