martes, 31 de marzo de 2020

A yo


Querida tú de hace tiempo:

              Hoy te escribo esta carta porque últimamente he pasado muuuuuuuucho tiempo pensando en nosotras. Y me he dado cuenta de que a lo largo de nuestra vida hemos hecho muchas cosas mal que podíamos haber evitado si nos hubiéramos puesto de acuerdo. Así que antes de que empieces a leer estos consejitos que te facilito para hacerte esto más llevadero, por favor, acuérdate de mí siempre que sea necesario y escríbeme algo bonito, que ambas sabemos que me lo merezco.

En primer lugar, confía en todo el mundo. Sí, ya sé lo que me vas a decir, que después de aquello que pasó es un poco complicado y tonterías. Pero te voy a hacer un spoiler para que me hagas caso: confíes o no confíes te vas a llevar malos ratos igualmente. Así que ya que te van a volver a dar la oportunidad de querer (muchas, muchas más veces de lo que te piensas), disfruta y confía porque, teniendo en cuenta cómo somos, los poemas tristes los vamos a escribir igual. Por lo tanto, tú confía que, con un poco de suerte, te va mejor de lo que me ha ido a mí.

En segundo lugar, déjate llevar. No empieces a contarme ahora las cosas que te gustan hacer y las que no, porque ya lo sé, querida. Pero, por mucho que te guste encerrarte conmigo en nuestro cuarto y leer y escribir, no te hace ningún bien y lo sabes. Así que tranquila, respira hondo, no te preocupes, no vas a hacer nada prohibido ni fuera de ley y no vas a causar problemas mayores. Tómate un respiro. Dale vacaciones a tu cabeza. Deja de mirar a tu alrededor constantemente cada vez que salgas a la calle. Estar más alerta no significa evitar problemas. En todo caso, ser precavida significa atenuar la gravedad de los mismos. Pero ya te digo yo que te va a dar igual, por lo que be water my friend.

Y por último ya, que tampoco quiero hacerte más spoilers, déjate querer. Primero, déjate querer por mí. Déjame cuidarte y mimarte y hacerte sentir bien. Y segundo, deja que los demás te quieran a su manera. Tú y yo bien sabemos que jamás nadie estará a la altura de semejante monumento, pero da una oportunidad a los mortales que te rodean que ya verás como más de uno te da una sorpresa.

Me encantaría contarte una cosa hiper mega fuerte e inesperada que te va a pasar, pero chica, ¡ojalá pudiera vivirlo yo otra vez! Te dejo el disfrute de la primera vez.

Con muchísimo amor

Yo

P.D.: Mi objetivo con esta carta es que llegues a mis años con el corazón un poquito más entero que el mío. Toma mis consejos o déjalos, pero quiérete por favor.