lunes, 10 de agosto de 2015

-

Al tiempo ,cuando te enamoras, ni lo ves. Por eso es tan corto el amor y tan largo el olvido. Pero es que contigo cada momento se despedía antes de poder presentarlo. Hasta que un día, se fue para no volver jamás.

Yo no sé si se puede querer para siempre. Ni siquiera sé si es posible pasar página. Pero el tiempo ha movido ficha primero y he acabado adaptándome a las circunstancias, a una vida que jamás hubiese creído que empezaría sin ti. Y ahora que estoy a minutos de conocerla, me vienen a la cabeza los fantasmas del porqué, el cómo, el cuándo y el dónde. Cómo hemos permitido este final tan triste, cómo es que hemos acabado por dejarnos, por dejarlo. Cómo es que te vas a ir tan lejos y a mí ni me importa y cómo es que me he vuelto a enamorar y a ti te da igual. Qué nos dirían nuestros pasados si nos vieran.  Con qué cara me miraría la chica de hace un par de años si le contara que me cansé de luchar. Y, sobretodo, con qué cara me dirías te quiero por primera vez si supieses que ibas a ser tú el que prendiese la mecha del principio del final. 
Dicen que nunca es tarde y que solo son felices aquellos que saben perdonar. Y a estas alturas de la película, con el corazón regenerado y queriendo otra vez, yo sigo con la esperanza de volver a vernos en algún rincón, algún día, cuando los dos nos hayamos olvidado del todo y estemos preparados para perdonar.
Para perdonarnos el uno al otro.
Para perdonarnos a nosotros mismos.