domingo, 11 de enero de 2015

Olvido


A veces me da miedo lo raro que te quiero.
A veces, me dueles tan poco que ya ni te siento.
Y a veces, lloro por ya no quererte.

Si teníamos el mundo sometido a nuestra locura, cómo puede ser que ahora al cruzarnos ni nos paremos a saludar. Si antes, al único que parábamos era al tiempo para desordenarlo como nos daba la gana.
Igual el rencor vino a vernos cuando menos lo esperábamos y acabó por destruirnos. O igual, nosotros no fuimos lo suficientemente valientes como para echarlo antes de que fuese demasiado tarde.
Pero lo fue.
Y cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos en el olvido.
Ahora cuando te miro, te sigo queriendo. Porque sigo viendo en tus ojos al que sí, al que me tienta, al que sigue encerrado en una cárcel de la que es imposible salir. 
Ahora cuando me miras…. Qué digo, si ya ni me miras. Ni me piensas, ni me existes. Ahora me tienes escondida en algún rincón de tu mente para no recordarme, para no quererme, para olvidarme.


A veces me da miedo lo raro que me quieres.
A veces, te duelo tan poco que ya ni me sientes.
Y a veces, lloro por ya no tenerte.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es increíble todo lo que me haces sentir con cada cosa que escribes, gracias de verdad por hacerme sentir tanto con "tan poco". No pares de escribir nunca por favor.