lunes, 20 de junio de 2011

Me agarraré al cielo tan fuerte que no podrá moverse, y, yo ,tampoco.

Puede que la única forma de ser feliz sea mirando atrás. Haciendo que el batido de chocolate que estaba encima de la mesa de tu cuarto y al lado del osito de peluche se caiga, y que tú llores al recogerlo porque, tan solo eras una niña. Las abejas creando miel, el viento haciendo espuma en el mar,y los cabellos de oro de  Barbie eran tu mundo. Eras pequeña. No te hacían falta las amigas para pasar una tarde divertida, tenías tus juguetes que, probablemente, ahora les tengo algún niño africano. Tiempo, no te muevas, quédate dormido durante unos cuántos años y, déjame ser feliz siempre. Déjame reír porque ponen mi serie favorita en la tele, porque mañana viene mi prima y permíteme llorar porque me he caído en el parque. ¿Crecer? ¿Qué es eso? Suena fatal. Suena a tener peocupaciones, que ni si quiera sé lo que son; debe ser algo malo, porque mi mamá siempre anda de aquí para ya y a mí eso no me gusta. Cuando sea mayor, voy a ser una mama chachi, moderna, que esté todo el día con su hija y, en mi mansión, habrá tres criados; uno por cada dos coches. Yo estoy segura de que esto jamás se acabará,que me voy a quedar en el cole siempre y que nunca voy a tener un móvil de esos que tiene la gente para llamar a otra gente y decirle cosas, que sueles ser cosas malas y de mayores. Tiempo, déjame aquí, que yo, no quiero crecer.

No hay comentarios: