Hay que vivir la vida, dicen. Hay
que dejarse llevar, arriesgar para ganar, perder para aprender. Y la cosa no va
mal, por ahora. Aunque a veces duela, aunque a veces no nos salga del todo
bien, sobrevivimos sin problema. Seguimos adelante. Porque tenemos algo que se
mueve con nosotros vayamos donde vayamos. Y es que contamos con el mejor equipo
de suporte técnico y práctico de la historia: nuestros amigos. No importa la
distancia, no importa el problema, la movida, el rollo que nos hayan contado
que nos ha acabado rayando la cabeza. Están ahí. Y les cuentas y te escuchan, y
te cuentan y les escuchas. Y qué ilusión que a pesar de la distancia, siga
todo exactamente igual. Y qué guay verles felices y cómo mola que, a pesar de
que te hayan hecho daño, hayas conseguido volver a estar bien para poder
disfrutar de todo a tope. Porque aquí estamos para eso, porque si no es ahora,
¿cuándo? Y si no es contigo mismo bien, ¿con quién y para qué? No te pares, no
respires. Cierra los ojos, muévete y vive. Que tienes al mundo a tus pies. Que
este es el momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario