Son idas y venidas sin cuento alguno que hacen que el corazòn cambie de ritmo cada dos minutos. Y cada dos minutos tú te vas. Y vuelves. Y cuando ya no te veo, apareces. Y me das un beso. Y dejas tus cosas en el armario para recogerlas al dia siguiente. Y yo no sé. Yo tampoco sé. Pero, si tu supieras, quizás podría saber si tengo que hacer comida para dos. ¿Te espero? Sentada en el sofá sigo con una manta para compartir,esperando a que vuelvas y esperando a esperar que te vayas. Y verte ir. Junto con tu maleta. Junto con mis ilusiones.