Aspirar a más.
Lo único que una chica tan simple como yo quiere es aspirar a más. Ser más guapa. Ser más alta. Ser más lista. Tener el pelo más largo. Tener más pretendientes. Tener amigos por todo el mundo. Tener más curvas. Tener más ropa. Tener más y más y más.
Todas aspiramos a princesas, todas lo intentamos y sólo las valientes lo consiguen. O eso parece. Las personas cambiamos , más o menos, tarde o temprano, pero lo hacemos al fin de al cabo. Y todas tenemos una chica que nos llama la atención, a quién admiramos en secreto y copiamos notablemente. Pero lo que nunca nos imaginamos es que esa chica seguro que también aspira a más. Nadie quiere ser como nadie pero a todas nos gusta la misma música o parecida. Nadie quiere llevar el mismo vestido que nadie en ninguna fiesta pero todas tenemos los mismos zapatos y vaqueros. Todas quieren ser únicas pero todas son princesitas. Yo, en este caso, no. Me cansé de intentar ser algo que ya no soy, de fingir que me gusta ir de fiesta.. NO, NO ME GUSTA. Parece que no, pero beber es la más moda de todas. Yo... nunca he visto a princesas con chandal. Ni con un moño todas las mañanas. Ni con ojeras. Ni con lágrimas en los ojos por cualquier motivo que no sea su príncipe. Ni con la boca llena de chocolate. Ni con madres buenas.
Porque no, jamás he visto a una rana convertirse en príncipe. Y jamás, pasará.

2 comentarios:
Preciosa reflexión, me he sentido más y más identificada a medida que iba leyendo. Sigue escribiendo verdades y llegaras a mucha gente que disfrutará leyendote.
L.
Perfecta entrada Beatriz, puede que muchos tengan talento pero tu les superas a todos.
Lucha por tus sueños y si ser escritora es uno de ellos con más razon, llegaras a ser muy grande.
Publicar un comentario