miércoles, 20 de junio de 2018

desconfianza

Nunca me he llegado a subir a la montaña porque hace tiempo cogí miedo a las alturas. Tú, en cambio, sí. Y cuando te has tirado al vacío, yo ya llevaba tiempo esperando al principio del camino. Ahora estamos empate, en el mismo nivel. Podemos volver a jugar si quieres, no me importa. No tengo nada que perder. Y sí mucho que ganar.
Supongo que es porque me estoy haciendo mayor. Y ya no soy capaz de sentir con la misma intensidad que antes. Supongo que ahora le doy importancia a lo importante. Y esto ha sido un juego más de tantos. Así que, mientras no duela, yo sigo jugando las veces que quieras.

No hay comentarios: