Hoy
sólo vengo a dar las gracias.
Después
de tantos meses sintiéndome sola por no encontrar otro apoyo que no fuese él; después
de haberme preguntando cien mil veces delante del espejo si me merecía eso y
después de haberme arrepentido por no haberme dado cuenta de lo que tenía a mi
alrededor, he encontrado mi sitio.
He
estado toda mi vida rodeada de personas increíbles que han estado preparadas
para darme un abrazo a la mínima que se lo pidiese. He estado preguntándome
porqué nadie se preocupaba por mí cuando en realidad todo aparentaba estar
bien. He estado perdiendo tardes encerrada en casa, intentando averiguar cuándo
se pasaría todo en vez de disfrutarlo. El amor se fue por una ventana y ellas
entraron por otra. Siempre se dice que no se sabe lo que se tiene hasta que se
pierde. Y yo, lo verifico. No supe saborear lo bueno que había en mi vida hasta
que empecé a echarlo de menos pero, he aprendido. Y, como he aprendido, estoy
aquí para que sepa el mundo entero que lo que tengo no se paga ni con oro ni
con besos, que aprecio a las que tengo y que doy mil gracias al karma o a lo
que mierda sea que me ha hecho volver a ser yo. O mejor las doy las gracias a
ellas, que son las que me aguantan, las que cuentan conmigo, las que me
piensan, las que se ríen de mí o conmigo, las que, en definitiva, están ahí.
Dudo que me canse de pedirlas perdón por no haberlas querido tanto antes, que
la Beatriz que hace un año estaba, sabía de sobra lo que había y lo bueno que
era pero se pensaba que ya era imposible recuperar lo irrecuperable. La vida da
123456 vueltas; un día estás aquí y otro ahí y, lo bueno que tienen estas idas
y venidas, es que te ayudan a saber quiénes son los de verdad, los de los parasiempres, los de los cafés y los de
las llamadas. Se que ellas(y ellos) se van a dar por aludidos con esto pero, no
me gustaría terminar sin mencionar a dos de esas personas que son… diferentes.
Una se llama Lara y, la otra, Javi. A
Lara la digo que la quiero, que la quiero mucho, que la voy a cuidar siempre y
ya estemos semanas sin hablarnos, que la voy a seguir cuidando igual, que no
voy a dejar que la pase nunca nada y que la voy a apoyar. A Javi le digo que
hola Javi, gracias por abrir la página, que te quiero y que no seas tan vago y
que lo demás, ya lo sabes.
Puedo
seguir agradeciendo un millón de cosas, como que me encanta que aparezcan
personas nuevas en mi vida que me la cambien por completo, o que desaparezcan
otras que no hacían nada más que estorbar. Y, por último, gracias a lo que sea
que cuide de mis amigos y amigas y que también sigue cuidándome al rubio, que aunque
no seamos nada, le pondría un ángel de la guarda si pudiese para que no se
estropease más de la cuenta.
Gracias.
Gracias por ser lo que sois y por hacer tan bien eso de quererme.
Gracias.
1 comentario:
Eres tontisisima
Y buenisima tambien
Y como te quiero
Y de princesa a princesa, no cambies beiii ����������
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