domingo, 15 de abril de 2012

Ahora desayuno tus suspiros,

Agonía.
Mientras que el corazón va bombeando todo ese ardor por mi cuerpo tú estás lejos. Y te acercas. Y te vuelves a alejar, hasta que solo siento tu ausencia. Hasta que la distancia se va haciendo más grande y me hace  una más, inútil. Me vuelvo una inútil, no sé qué hacer sin ti, a dónde ir, a quién amar, a quién poder extrañar.
Porque te has ido tan lejos, que no puedo ni echarte de menos, eres tan egoísta que ni me has dejado recordarte.
Se, con certeza, que mi recuerdo no te hará daño, pero te voy a buscar y voy  a escribir tu nombre en todas las estrellas para que nadie, ni siquiera tú, me haga olvidarte.
Dime, ahora dime qué camino tengo que seguir cuando mañana me despierte y me sienta desorientada.
Explícame, príncipe azul, que sol tiene que escucharme todas las mañanas ahora que no estás tú a mi lado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Soy un anonimo que nunca te parará de recordar el poder que tienes con la palabras, y que está enamorad@ de cada una de las letras que marcas on el teclado.
Sé feliz y no cambies.