Todo lo tengo en mis manos. Tengo, en este preciso instante, todo. Tengo la felicidad al lado de mi casa,si quiero, puede ir a llamarla pero, tengo miedo. Tengo miedo a cruzar la acera y que me atropellen antes de llegar, tengo miedo a que, al llegar, me abra la puerta y solo esté con ella tomando té, nada más. Por eso voy a quedarme de lejos viéndola, voy a quedarme a unos pasos de ella para saber que es verdad, qué está ahí. No quiero arriesgarme, por mucho que haya un dicho que me cuente que , el que arriega no gana.